El lobo

Tenía curiosidad por saber como era el lobo. Me llevaron al zoológico de la ciudad. Portaba una cámara de fotos, libreta y lápiz para dibujarlo. Estaba emocionada. Al llegar a su jaula, el guía me muestra un perro flaco, hocico delgado, mucho más pequeño que mi propia mascota. Le dije que quería ver al verdadero, me comentó ser el único. Decepcionada, me abrigué con la polera roja y fui saltando al stand de dulces para comprar unos pastelitos para mi abuelita.

Disparo

—Contaré hasta tres. Si no me entregas el arma, disparo.

Ambos se apuntaban en la cabeza. Estaban en similar situacion. Llevaban el mismo uniforme azul del ejército, parecía una traición. Tensionaban sus brazos ante cualquier reacción distinta. El sudor les corría por la frente.

—Uno… dos… tres.

El disparo resonó en la habitación, el cuerpo quedó hecho añicos, como el espejo que tenía al frente.