Todas las noches

A veces es imperceptible, sin embargo ayer fue distinto. Me arrastró a un gran espejo de la habitación, sus largos dedos apretaron mi cuello para ver su rostro. Hubo un fuerte forcejeo, al final pude verlo; dos largas extremidades lo mantenían de pie, otras dos me sujetaban y un fino pelaje, solo en su cabeza, se alborotaba con el movimiento. Dijo algo que no pude entender, mordí su tobillo para arrancárselo pero no tuve suerte. Escapé despavorido, bajo la luz de una gran luna llena y con el hocico ensangrentado, aullé toda la noche.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s