Obsesión

Mientras seas tú, no importa. Solo un favor, al momento que tus manos dejen de apretar mi cuello, dime muy cerca al oído: te amo.

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Milagro en la colina

Un incrédulo y sufrido pastor rezaba arrodillado en la colina bajo la sombra de un solitario árbol de olivo. Debido a las intensas
lluvias de invierno, él y su familia, habían perdido todo: casa, cosecha y un completo rebaño de ovejas. Así que esa tarde se encomendó a un dios milagroso para tener riquezas.

¡Haznos grandes Señor!, gritaba alzando sus brazos al cielo.

¡Haznos grandes Señor!, vociferó toda la noche.

A la mañana siguiente, luego de despertarse, ocurrió. Asnos de gran tamaño formaban parte de su rebaño.