Pequeño susto

duendes 2

Permaneció sentada  en su cama, el  corazón le golpeaba fuertemente el pecho. Se fue tranquilizando al no ver nada en su habitación, poco a poco  fue cerrando los ojos, arrullada por el canto de unos pequeños hombrecitos que se iban acercando a su cuello.

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